El día cero
Muchas veces he intentado hacer cosas que no he concluído. Creo que todo el mundo. Así somos los hombres. Algo bello de ir supervisando un proceso propio es ...
Muchas veces he intentado hacer cosas que no he concluído. Creo que todo el mundo. Así somos los hombres.
Algo bello de ir supervisando un proceso propio es esto: aunque caigas en un vicio que habías dejado, o no continúes por algún periodo aquello que has comenzado cierto tiempo atrás, no todo está perdido, porque ahora que decides retomar, te das cuenta de que en realidad nunca más es el día cero. Ya llevas camino recorrido, y eso (tu esfuerzo) nada ni nadie lo puede tocar.
Por cierto, un buen día inicia madrugando, agradeciendo a Dios, y tendiendo la cama.