BLOG#22 2303XXII
Solía sentirme amado, deseado. Me sentía especial para alguien que no es de mi sangre. Alguien del sexo opuesto. Ahora no me siento así. Siento que ella se a...
Solía sentirme amado, deseado. Me sentía especial para alguien que no es de mi sangre. Alguien del sexo opuesto. Ahora no me siento así. Siento que ella se aleja de mí. Y me siento mal por eso.
Me siento mal por otras cosas en estos días. El asunto de la espalda, el agua, mis relaciones interpersonales, mi familia, el refri, las deudas, el trabajo, mi incompetencia a nivel laboral, la crisis económica en general, la guerra... la oscuridad en el corazón humano, la indiferencia y el abandono de la esperanza. Pero de eso no tengo ganas de escribir.
Hace unos días conocí a alguien refrescante. Un amigo que me ofreció su ayuda en un momento de necesidad, de abajamiento. Cosas así son buenas. Él parece tímido y yo temeroso y desconfiado. Desconfío de los demás y de mí. Temo que me hagan daño, pero también temo hacerlo. Luego recuerdo que muchas cosas escapan de mi control y solo me queda confiar. Eso ya ha salido bien en otras ocasiones.
Mientras tanto, hay cosas que estoy haciendo últimamente que pintan para bien a mediano plazo. Luego las compartiré.
Por lo pronto: a dormir.