BLOG? #18 || 0101XXII
Pasamos un fin de año bonito, aunque me dio un poco de pena ver a tía Sofía triste. Hizo bonito clima, estuvimos alegres. Hubo momentos raros, pero me pareci...
Pasamos un fin de año bonito, aunque me dio un poco de pena ver a tía Sofía triste. Hizo bonito clima, estuvimos alegres. Hubo momentos raros, pero me parecieron también chistosos y los tomé con humor. Estuve de buen humor porque recien había texteado con Abi. He estado pensativo estos días, aunque no tan reflexivo. Entre las cosas que reflexiono es que me siento bien hablando con ella y me gusta hacerlo. Lo de los silencios se lo dije en serio, sé que el apego es un defecto propio, no de la otra persona. Si a veces hay tristeza, hasta ahora comprendo que es normal. Pero cuando el amor propio ha estado muy lastimado por los desengaños y las desilusiones, resulta que también los mecanismos de la afectividad se ven afectados, y esto a su vez repercute en la autoestima. Es de sabios procurar avanzar mientras se camina; no se puede abarcar todo, pero hay que abarcarar al menos lo que podamos. Para sentirme bien, para sentirme dichoso, no necesito más que de Dios, pero Dios tiene sus caminos y va un paso delante. ¡Ayúdame a amar, Jesús! ¡Porque amando abarco más, y porque el amor lo puede todo! ¡Pudiste todo en Tu Amor, y nos amaste hasta el extremo! ¡Y te has hecho para nosotros el Agua Viva! ¡Nos regalas Vida Siempre Nueva Que No Se Agota! No pude callar que te amo; que me duelen y me enamoran tus llagas. Me refugio en tus marcas; en el calor de tu Piel. Lloro y me estremezco. Pero Tú alimentas mi ánimo, y soy la dicha. Me siento bienamado. Me siento afortunado de tener una familia que me ama. Y me parece que abres las puertas del acaso para mí también en esta ocasión. Y t engo anhelos de numerosos bienes y viajes, de emprender, de crecer en sabiduría y gracia y de amar como nunca he amado.
El miedo ya no me sirve más.