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Tres corazones

El niño mueve sus piernas y sigue un vaivén que nadie escuha. Sobre el calor de otras piernas, se acurruca en el pecho materno. Pasados muchos excesos, el jo...

El niño mueve sus piernas

y sigue un vaivén que nadie escuha.

Sobre el calor de otras piernas,

se acurruca en el pecho materno.

Pasados muchos excesos,

el joven, se desconoce.

Siente dolor en su pecho,

y que sus fuentes se secan.

¡cuánto desengaño!

Pasadas varias mudanzas,

se aceptan las condiciones.

El hombre sonríe con Dios

e intercambian confidencias.

Tres corazones expiran;

a los tres se los come el barro.

Uno sólo el Abogado,

y sólo uno su Corazón.