Dos puños
El viento acaricia su pelo, juega con él, lo alborota, mientras las olas azotan, Dejan su costra en la roca. La arena oscura y llagada, esconde sus pies heri...
El viento acaricia su pelo,
juega con él, lo alborota,
mientras las olas azotan,
Dejan su costra en la roca.
La arena oscura y llagada,
esconde sus pies heridos.
Un cálido beso del sol,
proboca una fina sonrisa.
¡Todo es fugaz!
Prueba evitar el recuerdo;
el corazón se le hace un nudo.
Quizá los años distiendan
esos dos puños furiosos.
¡Nunca se marcha!